Del marketing funcional al marketing experiencial

Santiago Arrobo, diseñador de páginas web y portales en ecuador

Perseguidos por una publicidad cada vez más intrusiva, los consumidores se rehusan a ser sujetos pasivos. Piden reconocimiento, respeto y diálogo, el marketing tiene que esforzarse por ofrecerles mejores mensajes personalizados, memorables, relevantes y a la par significativos, así nace el “marketing experiencial“.

 

Marketing tradicional vs Marketing experiencial

En contraste con el marketing tradicional, el marketing experiencial se centra en las experiencias del cliente y no tanto en las funcionalidades o características del producto. Sí, las experiencias individuales estimulan, en mayor o menor medida, los sentidos, la mente o las emociones; del mismo modo las experiencias de consumo y de relación con un producto, servicio, marca o empresa, también aportan valores sensoriales, cognitivos, conductistas y de relación que sustituyen a los valores funcionales.

Las oportunidades más eficaces para influir en el comprador se producen después de la compra, en el consumo, y la experiencia vivida por el consumidor es determinante en la satisfacción y la lealtad a la marca.

Marketing Experencial

La mayor parte del marketing tradicional se centra en la persuasión para conseguir que el cliente compre y se preocupa poco de lo que sucede después de la compra. El marketing experiencial se basa en la creencia de que los clientes se mueven no sólo por impulsos racionales sino también por impulsos emocionales y por tanto los clientes desean verse atendidos y estimulados sensorialmente. Las técnicas del marketing experiencial son más creativas, cualitativas y eclécticas.

Toma nota de algunas de estas técnicas: flash mobs, el Pop-up retail o retail mob, advergaming, retailtainment, marketing causal, buzz marketing, subiral, roach, etc.

 

 

Reputación digital o reputación online para cuidar la buena experiencia de marca.

Es incorrecto pensar que un cliente feliz lo será siempre, también lo es creer que siendo menos los clientes poco felices o insatisfechos nuestra reputación digital ya en su mejor momento, todo lo contrario, es un buen escenario pero puede ser mejor y no será nada fácil.

Un cliente que ahora está muy feliz con la marca y los productos o servicios ofrecidos quizá mañana no lo esté y se convierta en un detractor que hable mal de la marca y genere ruido negativo. Podría llegar a pasar, y si dicho evento sucede es importante estar alertas monitorizando no solo las menciones directas en las redes sociales donde tiene presencia la marca, es necesario hacerlo en toda la internet.

En el mercado existe una inmensa variedad de herramientas que facilitan la tarea de monitorizar la reputación digital de una marca, y puede ser más sencillo de lo que parece si tienes la estrategia adecuada y la implementas correctamente. Te invito a leer mi post Del ruido de internet a la reputación digital para comprender un poco más a detalle las ventajas y alcances de la reputación en internet.